Por Enrique Chilano
Luego del triunfo electoral de octubre, el gobierno —que fue salvado más de una vez por Trump y el FMI— se envalentona para avanzar con su reforma laboral, jubilatoria e impositiva.
No lo hace solo: cuenta con el acuerdo de todos los gobernadores, sin distinción de partidos, y con la complicidad de la burocracia sindical de la CGT y la CTA. Hasta Cristina Fernández habló de “actualización laboral”. Todos los gobiernos, de distinto color político, vienen atacando los derechos laborales con precarización, monotributo, trabajo en negro, uberización y flexibilización de los convenios.
Ahora, Milei pretende convertir en ley ese ataque, poniéndolo al servicio de los empresarios.
Solo los trabajadores organizados y la izquierda podremos frenar este retroceso histórico mediante la lucha callejera y la huelga general.
Esta reforma no moderniza nada: nos haría retroceder un siglo en conquistas laborales.
¿En qué consiste la reforma laboral?
1. Jornada de 12 horas:
Se habilita el “banco de horas”, que permite al patrón hacerte trabajar 12 horas un día y 4 al siguiente, sin pagar horas extras dependiendo de la producción.
2. Despidos más fáciles, reducción de las indemnizaciones
3. Fin de los convenios por rama:
Se reemplazan los convenios colectivos nacionales por acuerdos por empresa, debilitando la fuerza de negociación de los trabajadores.
4. Salario dinámico:
El salario pasa a depender de la producción. Las paritarias dejan de ser el piso y se convierten en el techo de los aumentos. En este ítem incluyen el pago con tickets canasta o pago con mercadería.
5. Aguinaldo en cuotas.
6. Vacaciones fragmentadas.
7. Fin de las multas por contratar en negro, esto solo generará más trabajo informal.
Muchas de estas prácticas ya existen en los lugares de trabajo, especialmente en la informalidad y el empleo precario, toleradas por todos los gobiernos anteriores.
Milei ahora busca darles rango de ley, institucionalizando la explotación.
Si avanza, crecerán la miseria, la precarización y el desempleo, como ocurrió en Brasil o en Francia cuando intentaron reformas similares.
Nada bueno puede salir de Milei y sus cómplices para quienes vivimos de nuestro trabajo.
¿Qué propone la izquierda?
1. Reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario.
2. Salario igual a la canasta básica.
3. Defensa de los Convenios Colectivos de trabajo.
4. Pase a planta de todos los trabajadores.
5. Apertura de los libros contables y las ganancias de las empresas.
6. No a los despidos.
El rechazo a esta reforma no puede quedar en manos de diputados que se venden ni de una burocracia sindical que negocia sus privilegios.
Los derechos se defienden cómo se conquistaron: en la calle, con movilización y huelga.
A las calles contra la reforma laboral de Milei y sus cómplices.
Por la huelga general.
Por una nueva conducción de la CGT.
¡Fuera Milei!
Partido Obrero Chacabuco – Frente de Izquierda Unidad
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