Publicación Solicitada: Hay que poner la UOM en pie de lucha para echar la intervención y por aumento de salarios

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Los jueces cómplices de la reforma laboral de Milei resolvieron intervenir judicialmente la UOM y declarar nulas sus elecciones.

Por Héctor «Chino» Héberling (Nuevo MAS)

En una decisión escandalosa, con las firmas de los jueces Víctor Pesino y María Dora González, la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo falló a favor de la Lista Naranja de la Seccional Campana y declaró nulas las elecciones de la UOM a nivel local celebradas entre el 2 y el 4 de marzo de este año, y extendió la nulidad a los resultados del Colegio Electoral del 18 de marzo del mismo año, en los que resultó reelecto Abel Furlán como secretario general del gremio metalúrgico. Resolvió también la intervención del sinticato por seis meses.

El fallo también dispuso el cese inmediato de todas las autoridades electas tanto en la seccional bonaerense como en la conducción nacional del sindicato, y ordenó la intervención judicial de ambas organizaciones por el plazo de 180 días.

La causa fue iniciada por la lista opositora de la seccional Campana, integrada por ex dirigentes peleados con Furlan que denunciaron supuestas irregularidades en el proceso electoral.

Este fallo es una provocación completa del gobierno de Milei contra uno de los sindicatos industriales más importantes de la Argentina. Es que el juez Pesino fue beneficiado hace pocas semanas por el oficialismo, que impulsó su reincorporación a la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, gracias al nuevo régimen de jubilaciones que permite extender la permanencia de magistrados mayores de 75 años por 5 años más. A cambio, “su señoría” le devolvió con creces el favor al gobierno volteando la cautelar que había suspendido la Reforma Laboral a pedido de la CGT y ahora interviniendo a la UOM. Un negocion para el gobierno.

Rechazamos toda injerencia del Estado y sus repodridas instituciones como es el Poder Judicial en los asuntos internos de las organizaciones de los trabajadores y defendemos el derecho democratico a que sean los propios trabajadores los que decidan el futuro de su organización.

Este ataque se enmarca en una política más global del gobierno de debilitar a las organizaciones obreras. El ejemplo más cercano es la Reforma Laboral, que elimina una gran cantidad de conquistas.

Es muy evidente que esta intervención no es para defender la “democracia sindical”. Se trata claramente de un intento de regimentar y limitar el derecho de los trabajadores a la acción sindical. Es un regalo a los capitalistas, que siguen amasando fortunas superexplotando a los metalúrgicos, pagando salarios de miseria y despidiendo a mansalva para mantener sus ganancias.

Dicho esto, no defendemos ni ponemos las manos en el fuego ni por Furlan ni por los “opositores”, porque ambos sectores son parte de una repodrida burocracia sindical que se pelean por quien se embolsa los millones del aparato.

Frente a semejante ataque, hasta ahora la respuesta de la conducción ha sido una vergüenza por lo flojo. Solo se limitó a hacer un acto en la sede sindical, donde pronunció encendidos discursos contra el gobierno, anunciando que apelará la medida judicial. Luego reunió al Consejo Directivo, donde resolvió designar un Delegado Administrador Nacional “en resguardo de la autonomía sindical” y representantes paritarios, y además declaró el “estado de alerta y movilización” en todo el país.

Esto suena a más de lo mismo. Las bases metalúrgicas llevan años escuchando la misma cantinela de la boca de Furlan y de toda la conducción que supuestamente venían a “poner de pie” al gremio después del desastre de Calo. Nada de eso pasó. Al contrario: cada vez se está peor. Frente a la política concertada del gobierno y los capitalistas de bajar el salario con paritarias por debajo de la inflación, la eliminación de conquistas, suspensiones, miles de despidos y cierres de fábricas por todo el país, nunca promovieron y organizaron una verdadera lucha.

Hicieron lo mismo que la CGT: un parito por acá, otro por allá; alguna movilización en el medio para descomprimir la bronca, pero nunca bajaron a las fábricas a realizar asambleas y salir a una pelea de fondo. Le temen como a la peste que las bases los pasen por encima.

No descartamos que, ahora que están “apretados” por que la cabeza de ellos está en juego, cambien algo. Es difícil porque están muy cooptados por el Estado y las relaciones “carnales” con los capitalistas. En todo caso, y sea como sea que venga la mano, es necesaria una profunda reflexión y debate en cada fábrica, en cada lugar de trabajo. No se puede dejar en manos de estos dirigentes el futuro. El sindicato es de los trabajadores y lo tenemos que defender contra este gobierno y los capitalistas, que nos quieren esclavos.

Hay que exigir que el “estado de alerta y movilizacion” se haga efectivo con asambleas en todas las fábricas, que confluyan en asambleas generales resolutivas en cada seccional. Basta de “plenarios de delegados” sin mandato o “resoluciones del Consejo Directivo”. Ahora la decisión la tienen que tomar las bases. Porque para salir de esta hay que dar una pelea dura con paros y un plan de lucha hasta lograr echar la intervencion judicial, y tambien un aumento salarial que cubra las necesidades de la canasta familiar.

Este ataque es contra todos los trabajadores y su derecho a sindicalizarse no es solo contra los metalúrgicos y la UOM. La CGT tiene que abandonar su política conciliadora con este gobierno. Si pensaba que zafaban si no sacaban los pies del plato se equivocaron. Su política dialoguista ha fracasado porque este gobierno no negocia y viene por todos nosotros.

Por eso no se puede esperar al 2027, como ya están diciendo los dirigentes, para que algo cambie. Este gobierno no se aguanta más, hay que exigirle a la CGT un paro general en apoyo a la UOM y poner en marcha un plan de lucha hasta derrotar al gobierno de Milei.

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