La Reserva Natural de Granadero Baigorria se consolida como un refugio verde a la vera del río Paraná, un espacio que combina paisaje, tranquilidad y cercanía con Rosario. A solo veinte minutos de la ciudad, el lugar se presenta como una alternativa ideal para quienes buscan bajar el ritmo y conectarse con la naturaleza sin hacer grandes traslados.
La postal es impactante: el Paraná de frente, el Puente Rosario-Victoria recortado en el horizonte y una franja de playa rodeada de árboles que aportan una sombra poco habitual en la región. Sauces, pinos y vegetación ribereña conforman un verdadero “paredón verde” natural que, junto con la bajante del río, amplía la playa y realza el entorno.
Uno de los rasgos más marcados es el silencio. Aun en temporada alta, el predio mantiene un clima de calma que lo diferencia de otros balnearios. Durante la semana la concurrencia es baja, con pocas familias, y aunque los fines de semana crece el movimiento, se sostiene el perfil familiar y relajado.
Mateo Valentini, encargado de la Reserva Ecológica Municipal de Granadero Baigorria, explicó que el espacio viene siendo fortalecido por el municipio con una mirada turística. “Es un lugar con mucha sombra, muy natural, y se está trabajando mucho para que sea un punto turístico y abarcar la mejor zona posible”, señaló, destacando el equilibrio entre servicios y cuidado ambiental.
En relación a los costos, detalló: “La entrada general es de cuatro mil pesos, los menores de doce años pagan dos mil y si sos de Granadero Baigorria tenés un descuento adicional”. También aclaró que no hay estacionamiento interno: “El auto se deja en la vía pública”. Sobre el ingreso con comida, precisó que “se puede traer conservadora para comer y tomar, no hay problema, siempre sin alcohol porque no está permitido el consumo de bebidas alcohólicas”.
Respecto a la seguridad en el agua, un punto clave tratándose de un río abierto, Mateo indicó: “Contamos con guardavidas y un bollado donde está todo perimetrado para que te puedas tirar al agua de manera segura”. Además, dentro del predio funciona un kiosco y un restaurante que abre al mediodía, ofreciendo alternativas para quienes prefieren comprar en el lugar.
Finalmente, informó sobre el funcionamiento: “Abrimos de martes a domingo de 9:00 a 20:00. Los lunes está cerrado por mantenimiento. Así trabajamos hasta mediados de marzo y después abrimos todo el año los fines de semana”. Naturaleza, sombra, río y tranquilidad definen a este espacio que, a pocos minutos de Rosario, se convierte en una escapada simple y accesible.
Fuente: https://www.cadena3.com/

