Cuarentena de clásicos

Mates y Noticias 18 marzo, 2020 0
Cuarentena de clásicos

Aislamiento preventivo, opcional u obligatorio. Cualquiera de los tres suena como excusa para compartir más tiempo en familia, ordenar la casa, hacer meditación y/o, cómo no, nutrirse del séptimo arte.

Y qué mejor que disfrutarlo reviviendo esas películas que nunca pasarán de moda ya sea por sus inolvidables tramas y actores, o porque nos transportan sin escalas a momentos y anécdotas que poco a poco, vamos olvidando. Aquí van:

La vida es bella

La Segunda Guerra Mundial y la invasión fascista de Italia muestran las represiones más duras contra los contrarios al eje. Si ya era duro estar en un campo de concentración, tener que estar con tu hijo, al que no quieres ver perder la sonrisa, es todavía más duro. Un drama que poco a poco va penetrando en el corazón hasta que empiezan a brotar las primeras lágrimas.

Matrix

La revolución tecnológica fue la excusa perfecta para que los hermanos Wachowski crearan una película difícil de analizar en la primera pasada. Las preguntas que plantea Matrix no llegan a responderse en su totalidad durante la película, queda a merced del espectador imaginar cómo sería un mundo así. Las secuelas buscan cerrar una trama que se hubiese quedado mejor abierta.

El club de los poetas muertos

“¡Oh capitán, mi capitán!” El poema de Walt Whitman nunca se había escuchado con tanto poder en el celuloide. Robin Williams encarna uno de sus mejores papeles para mostrar a unos jóvenes colegiales la magia de la poesía y la literatura inglesa. La película es una oda a la lucha por los sueños, que despertará las mentes más adormiladas.

Amelie

Se ha convertido en la película francesa de referencia. Una simpática comedia que muestra el día a día de una chica muy alejada de la normalidad, pero que vive cada segundo de su vida para ayudar a los demás. Es difícil de describir, pero es una parada obligatoria en la vida de todas las personas.

El rey león

Disney ha demostrado tener en su fábrica de sueños una producción infinita de historias. Son muchas las películas que han salido de la casa del ratón, pero El Rey León consigue coronarse por encima de ellas. Este drama sobre la pérdida de un padre se ameniza con el toque musical e infantil, enseñando que no todo está perdido.

Atrapado en el tiempo

Bill Murray protagoniza esta película que parece haber quedado olvidado, pero que rebosa maravillas por cada minuto de metraje. La idea es sencilla, te levantas y vives el mismo día una y otra vez pero, ¿qué haces cuando sabes todo lo que va a pasar? Una historia que trata de mostrar el buen acto social que hay en todos nosotros, haciendo una autoreflexión sobre la importancia de cuidar al resto antes que a nosotros.

El viaje de Chihiro

La animación japonesa o anime parecía cosa de críos, hasta que llegó Studio Ghibli. Sus obras son para todos los públicos, capaces de fascinar por igual a grandes y pequeños. De entre sus obras, hay una que marcó un punto de inflexión con occidente. El viaje de Chihiro fue la primera película japonesa en ganar el Óscar al mejor largometraje de animación. Su historia nos absorbe, teniendo siempre un ojo pegado a todo lo que pase en la pantalla, creando mundos imposibles de imaginar.

Ciudad de Dios

Tras ver Ciudad de Dios a uno le cambia la visión de la realidad. Las favelas brasileñas son el escenario perfecto para contar la historia de dos amigos que toman diferentes decisiones, pero que acaban volviendo a verse. Uno es un repudiado mafioso, mientras el otro ama la fotografía y quiere vivir de ello. Lo que hicieron de pequeños quedó atrás, y ahora solo buscan sobrevivir en una ciudad donde el crimen está a la orden del día.

Orgullo y prejuicio

Transcurre a finales del siglo XVIII y nos presenta a la familia Bennet, sin muchos recursos económicos, donde las mujeres predominan y se distinguen mucho entre ellas por sus intereses y personalidades. No es una historia más sobre protocolos y matrimonios. Contiene una fuerte crítica a la sociedad de la época, a lo establecido, y lo hace en una época en la que las emociones exageradas o salirse del molde no está bien visto. Jane Austen logra camuflar entre estas páginas sus propios ideales y forma de pensar y, desde la escena de apertura, en el desayuno, en la que el señor Bennet le lanza ese sarcasmo a la señora Bennet, ya sabes que vas a leer una obra maestra.

Pecados capitales

Morgan Freeman y Brad Pitt son compañeros en la lucha contra el crimen de una ciudad sin nombre. David Fincher dirige uno de los mejores thriller que ha tenido el cine en los últimos tiempos, mostrando un caso abierto que parece imposible de resolver. La historia solo va creciendo a cada minuto, para acabar con un final perfecto.

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